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Detalles del producto:

Manzana y Canela: calidez hogareña

Para quienes buscan refugio en la ternura y la calidez de lo conocido. Esta vela evoca tardes de invierno junto al horno, recuerdos dulces y aromas que reconfortan el corazón.

“El corazón es una fruta madura.” – Gabriela Mistral

¿Por qué elegirla?

- Fragancia especiada con notas de manzana, canela y maderas secas.

- Colores: rojo cálido y marrón especiado.

- Emoción: ternura, nostalgia, refugio.

- Espacio ideal: comedor o entrada del hogar, donde se reciben abrazos.

- Estación: invierno, con lluvias suaves y tazas calientes.

- Signo zodiacal: Cáncer – protector, sensible, hogareño.

- Elemento: Tierra

- Cristal: Cuarzo ahumado – protección, estabilidad, reconexión con lo esencial.

Momentos mágicos para prender una vela

- Para pedir un deseo: encendela pensando en eso que querés y dejá que la llama acompañe tu pedido.

- Para encontrar calma: ideal al final del día, cuando necesitás bajar revoluciones y volver a vos.

- Para enviar buenas energías a alguien: pensá en esa persona mientras la vela se enciende y dejá que la luz haga su trabajo.

- Antes de un examen o desafío importante: para enfocarte, ordenar la mente y conectar con la confianza.

- Durante un momento de autocuidado: un baño tibio, una infusión, una acuarela o un rato de silencio solo para vos.

- Para cerrar etapas o soltar lo que ya no suma: acompañando un cierre consciente y amoroso.
- Para agradecer:  encendela como un pequeño ritual de gratitud por lo vivido.

- Para crear un clima especial: ya sea una cena, una charla íntima o un momento compartido.

Sobre esta vela:

Vela de soja 100% natural en envase de vidrio de 200 cc. Elaborada con esencias libres de ftalatos, no testeadas en animales y sin ingredientes de origen animal. Vegana, consciente y encantadora desde el primer momento.

¿Cómo se usa?

Para disfrutar tu vela de soja, encendela siempre sobre una superficie firme y resistente al calor. En el primer uso, dejala encendida hasta que toda la superficie se derrita de manera uniforme para evitar túneles y asegurar un mejor rendimiento. No la dejes encendida más de 2 horas, y nunca sin supervisión.

Para apagarla, evitá soplar: lo ideal es usar un apagavelas o tapar el fraso, así se evita el humo y se conserva el aroma. Se puede volver a encender una vez que la cera se haya vuelto a solidificar. Antes de volver a encender, recortá un poco el pabilo para lograr una llama pareja, limpia y segura. Conservá la vela lejos de corrientes de aire, materiales inflamables, niños y mascotas.